Los Riesgos del Humo y a su Exposición por Incendios

Un detector de humos puede salvarte la vida

Durante un incendio el peligro es inminente, sin embargo, a pesar del daño que puede provocar el fuego, el humo es el más peligroso por los efectos que posee sobre nosotros, y de aquí la importancia de tener en funcionamiento equipos detectores de humo y de CO en los hogares.

Primero hay que entender de qué hablamos, por esto

¿Qué es el humo?

Hablamos de una mezcla, el humo es la suma de gases de combustión, compuestos químicos varios, sólidos de tamaño pequeño (micro-partículas), y algunos líquidos en suspensión. Por sí solos los gases no se consideran humo, deben tener presencia de sólidos, que comúnmente provienen de materiales a base de carbono que no se quemaron correctamente. El humo es producto de una combustión incompleta, de quemarse apropiadamente en presencia de oxígeno abundante, los productos serían vapor de agua, dióxido de carbono (CO2) y los gases dependientes del material.

No hay una composición específica ya que dependerá del material que se queme. Lo que si contiene todo el humo es monóxido de carbono (altamente peligroso), además de lo mencionado en combustión completa. También puede contener óxidos nitrosos, sulfuros, compuestos aromáticos y compuestos cancerígenos.

Humo incendio

¿Cuáles son los riesgos de exposición al humo en incendios?

Los riesgos o peligros por exposición al humo variarán con la cantidad de tiempo que hayamos estado en contacto y los materiales que se quemen en el proceso. En los casos de baja exposición se presentan irritaciones y tos leve, pero al prolongarse se puede llegar incluso a la muerte. Por esto decidimos profundizar y hacer una lista con los recurrentes.

afectado por humo

  • Cualquiera puede experimentar, a exposición baja, irritación en los ojos, nariz acuosa, tos y sensación ahumada en nariz y garganta.
  • Estar expuesto por varios minutos puede hacer que las condiciones anteriores se prolonguen por algunos días además de sumarse dolores de cabeza y dificultad para respirar.
  • El principal enemigo en el humo, más allá de los posibles elementos cancerígenos que se liberan o producen en la combustión, es el Monóxido de Carbono. Este compuesto sustituye al oxígeno en la sangre, por ende a mayor exposición el peligro aumenta, pasando de dificultad para respirar y dolores de cabeza, a mareos, desmayos y una posible muerte.
  • Las personas con condiciones cardiacas (anginas) y respiratorias (asma y fallos pulmonares) son más susceptibles al humo, pudiendo presentar también dolor en pecho y fatiga. Otros grupos de mayor afectación son los niños, adultos mayores y mujeres embarazadas.
  • Las partículas sólidas obstruyen las vías pulmonares y esto empeora de igual forma las condiciones mencionadas. Dependiendo del tipo de partícula podrán incluso irritar la piel y se mantienen en el aire por hasta 24 horas por lo que se sugiere no volver a las zonas de incendios.particulas de humo
  • Un riesgo indirecto es la posibilidad de llamas pues en el humo hay muchas sustancias inflamables que, de entrar en contacto con fuentes ricas de oxígeno y el calor del lugar, puedan incendiarse. En incendios cerrados ocurre al abrir ventanas o puertas.
  • Finalmente los demás agentes tóxicos, óxidos nitrosos, halógenos, aldehídos, bencenos y demás que puedan o no estar presentes. Ya el daño dependerá del tipo pero afecciones respiratorias y cutáneas son de esperar.

Estos son los que implican la presencia nuestra en el humo. Hay más consecuencias como la contaminación generada por los sólidos de todo lo que toque, bien sea alimentos, mueblería, agua, y esto es díficil de descontaminar. También es sabido que tableros y equipos con circuitos electricos fallan de entrar en estos el humo.

Por esto la prevención siempre será la mejor herramienta y he aquí el por qué los detectores de humo y CO pueden salvarnos las vidas, una alarma oportuna y a tiempo reduce, e incluso nos evita el contacto con el humo y las llamas.

Si por alguna circunstancia nos vemos expuestos por varios minutos a humo en lugares cerrados, lo mejor será lavarnos con abundante agua, alejarnos por algunos días de el ejercicio, más humo (incluye cigarrillos) y zonas calientes. El aire fresco y espacios abiertos ayudarán a nuestra pronta recuperación.

 

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